Cómo mantener tu lavadora impecable: guía definitiva para una colada perfecta

¿Cansado de sacar la ropa de la lavadora y que no huela a limpio, o peor aún, que tenga un olor desagradable? ¿Notas que tu electrodoméstico vibra más de lo normal o emite ruidos extraños? No te preocupes, no eres el único. Muchos de estos problemas son señales claras de que tu lavadora necesita un buen mantenimiento. Y la buena noticia es que, con unos sencillos pasos, puedes devolverle su eficiencia y prolongar su vida útil.

La raíz del problema: ¿Por qué huele mal mi colada?

El mal olor, la acumulación de suciedad y los residuos no son solo una cuestión estética; afectan directamente la limpieza de tu ropa y el rendimiento de la máquina. La mayoría de las veces, el problema reside en el tambor y el cajón del detergente.

La limpieza del tambor: un paso esencial

El tambor es el corazón de tu lavadora y, con el tiempo, acumula restos de detergente, suavizante y humedad, creando un ambiente perfecto para bacterias y malos olores. Limpiarlo regularmente es fundamental.

  • Método casero: Si tu lavadora no dispone de un programa de limpieza de tambor, puedes usar esta solución. Vierte dos tazas de vinagre blanco en el dispensador de detergente y media taza de bicarbonato de sodio directamente en el tambor. Luego, selecciona el ciclo de lavado de mayor temperatura y duración. Esta combinación ayuda a descomponer grasas y neutralizar olores.
  • Productos especializados: También puedes optar por un limpiador específico para ciclos profundos, diseñado para este fin.

¡Atención! Un consejo importante: bajo ninguna circunstancia intentes desmontar el tambor para limpiarlo. Es una tarea compleja que debe ser realizada por profesionales, ya que podrías dañar irreversiblemente tu electrodoméstico.

El cajón del detergente: un foco de acumulación

Este compartimento es propenso a acumular restos de detergente y suavizante, formando una pasta pegajosa y maloliente que puede generar moho. Su limpieza es sorprendentemente sencilla.

  1. Antes de empezar, asegúrate de desconectar la lavadora de la corriente eléctrica, cerrar el grifo del agua y retirar el tubo de desagüe para evitar desbordamientos.
  2. Extrae el cajón. En la mayoría de los modelos, solo tendrás que presionar una pestaña para liberarlo.
  3. Enjuágalo con agua tibia o caliente (nunca hirviendo) y cepíllalo a fondo con una escobilla, prestando atención a todos los rincones.
  4. No olvides limpiar el compartimento interno de la lavadora donde encaja el dispensador; un paño húmedo suele ser suficiente.
  5. Una vez limpios, deja que ambas partes se sequen completamente antes de volver a instalarlas. La sequedad es clave para prevenir la formación de moho.

Componentes clave: filtrado y sellado

Más allá del tambor y el cajón, hay otros elementos cruciales que requieren atención para garantizar el correcto funcionamiento de tu lavadora.

El filtro de drenaje: más que un simple colador

El filtro de drenaje es un gran desconocido para muchos, pero su función es vital. Recoge toda la suciedad, pelusas, pelos e incluso pequeños objetos (monedas, botones, clips) que se desprenden de la ropa durante el lavado. Un filtro obstruido puede causar ruidos extraños, problemas de drenaje y, por supuesto, malos olores.

  • Localización: generalmente se encuentra en la parte frontal inferior de la lavadora, en una esquina (izquierda o derecha), detrás de una pequeña tapa.
  • Cómo limpiarlo:
    1. Coloca un paño y una bandeja poco profunda cerca, ya que saldrá agua residual.
    2. Libera la pequeña manguera de drenaje y desenrosca su tapón para vaciar el agua.
    3. Una vez vacía, desenrosca y retira el filtro principal.
    4. Limpia minuciosamente toda la suciedad acumulada.
    5. Inspecciona el hueco donde va el filtro para asegurarte de que no haya nada bloqueando la bomba.
    6. Vuelve a atornillar el filtro y el tapón de la manguera de drenaje, asegurándote de que todo quede bien sellado.

Gomas y juntas: adiós a la humedad y el moho

Especialmente en las lavadoras de carga frontal, las gomas y sellos de la puerta son un punto caliente para la acumulación de humedad y pelusa, creando un caldo de cultivo ideal para el moho y los olores persistentes.

  • Proceso de limpieza:
    1. Abre la puerta de la lavadora y dobla suavemente la goma hacia atrás.
    2. Utiliza un paño humedecido en un limpiador multiusos o, de nuevo, una mezcla de agua y vinagre, para frotar el interior de los pliegues.
    3. Limpia también la parte interior de la puerta y las uniones.
    4. Asegúrate de secar muy bien todas las superficies.
    5. Un truco final: deja la puerta de la lavadora ligeramente abierta después de cada lavado para permitir que el aire circule y la humedad se evapore.

No olvides la parte trasera: mangueras y conexiones

A menudo ignoramos lo que no se ve, pero la parte trasera de la lavadora, con sus mangueras de entrada y salida de agua, es crucial para su correcto funcionamiento.

Inspección de Mangueras: Flujo de Agua Óptimo

Revisa las mangueras periódicamente en busca de grietas, roturas o aplastamientos que puedan obstruir el flujo de agua. Si detectas algún daño, es fundamental reemplazarlas. En tiendas como Sodimac, encontrarás un amplio surtido de repuestos, incluyendo mangueras flexibles, que puedes adquirir fácilmente a través de su app o página web.

Cal, un enemigo silencioso

Si vives en una zona con agua dura, la acumulación de zarro (cal) es un problema recurrente. Si observas cal en las mangueras, es probable que también se esté formando dentro de tu lavadora. Para combatirlo, sumerge las partes afectadas en un líquido descalcificador o removedor de sal y déjalo actuar el tiempo indicado por el fabricante.

Después de la limpieza: pruebas y próximos pasos

Una vez completado todo el mantenimiento, es hora de realizar una prueba final para asegurar que todo funciona a la perfección.

  • Vuelve a enchufar la lavadora y abre el grifo del agua.
  • Ejecuta un ciclo de lavado corto, sin ropa.

Si la máquina funciona suavemente, sin ruidos extraños y con buen drenaje, ¡enhorabuena! Has realizado un excelente trabajo. Sin embargo, si persisten los ruidos inusuales o notas alguna anomalía, es posible que la obstrucción sea interna o que exista una avería mayor. En ese caso, lo más recomendable es contactar con el servicio técnico de la marca de tu lavadora para una revisión profesional.


Implementar esta rutina de mantenimiento no solo te garantiza una ropa limpia y fresca, libre de pelos y malos olores, sino que también contribuye a alargar la vida útil de tu lavadora, optimizando su rendimiento y evitando costosas reparaciones. Es una inversión de tiempo que se traduce en ahorro y sostenibilidad a largo plazo.