Construir tu casa por fases: guía para una ampliación sin sorpresas

18 de feb. de 2026

Imagínate la escena: tu casa de ensueño crece contigo, pero sin demoliciones ni dolores de cabeza innecesarios. Construir una vivienda en dos etapas, comenzando por la planta baja y proyectando una futura planta alta, es una estrategia inteligente que requiere una planificación minuciosa desde el primer ladrillo.

Anticipando la futura planta alta: la clave del ahorro

Si anticipamos ciertas decisiones y realizamos algunas previsiones, el proceso será mucho más fluido y económico a largo plazo.

Dejar previstas las instalaciones: fontanería y ventilación

Uno de los mayores quebraderos de cabeza al ampliar una casa es tener que picar paredes y suelos ya terminados para pasar tuberías. La solución es sencilla: adelantarse. Desde el inicio, debemos:

  • Instalaciones sanitarias: prever los desagües y tomas de agua fría y caliente para el futuro cuarto de baño en la planta superior. Esto incluye el inodoro, bidé, ducha y lavabo, idealmente alineados con las instalaciones de la planta baja para simplificar las conexiones.
  • Ventilaciones: dejar pasantes los conductos de ventilación necesarios para el extractor de la cocina o el calentador de agua que puedan ubicarse en la planta alta. Estos se prolongarán cuando se eleve la estructura.
black and gray metal pipe

Con esta previsión, evitaremos costes extra, molestias y obras de mayor envergadura el día de mañana.

La ubicación estratégica de la escalera

Decidir dónde irá la escalera a la futura planta alta es crucial. En lugar de improvisar, podemos destinar una zona de la planta baja, como un vestidor anexo al dormitorio principal, para que en el futuro albergue la nueva estructura. De esta forma, el levantamiento del forjado y la construcción de la escalera serán intervenciones controladas y sin afectar otras estancias.

Protección y durabilidad: el techo temporal como terraza

Hasta que la planta alta se convierta en realidad, el forjado de la planta baja funcionará como una azotea o terraza, expuesta a los elementos. Es vital que esta superficie esté perfectamente preparada para resistir las inclemencias del tiempo.

La estructura del forjado y la formación de pendientes

La base del techo suele estar compuesta por viguetas pretensadas y bovedillas, sobre las cuales se aplica una capa de hormigón que confiere la pendiente necesaria. Esta pendiente se diseña para dividir el agua de lluvia y dirigirla eficientemente hacia los desagües. Una técnica común de acabado es el "doblado de ladrillos", donde se colocan ladrillos planos con un mortero blando, y luego se sellan las juntas y se realiza un barrido de cemento para unificar la superficie.

Impermeabilización esencial: más allá del cemento

Aunque el barrido de cemento ayuda, no es suficiente para una impermeabilización duradera. El hormigón y los ladrillos son materiales porosos y, con el tiempo, las microfisuras de contracción son inevitables. Por ello, es imprescindible aplicar una capa final de:

  • Pintura acrílica impermeabilizante específica para azoteas.
  • Una membrana asfáltica u otro sistema de aislamiento.
brown roof tiles in close up photography

Esta capa protectora no solo evitará filtraciones de humedad que podrían dañar la estructura inferior, sino que también protegerá el forjado de la acción de los rayos solares. Además, una pintura de color claro, como el blanco, reflejará la radiación solar y puede reducir la temperatura interior de la planta baja entre 5 y 6 grados Celsius, lo que se traduce en un ahorro energético considerable.

Desagües eficientes y duraderos

Los puntos más críticos de cualquier azotea son los desagües. Para asegurar su eficacia y durabilidad, se recomienda el uso de embudos o sumideros de bajada fabricados con chapa de acero gruesa, a menudo con formas angulares o semicirculares para optimizar el flujo del agua. Una vez instalados, es fundamental reforzar la zona con una malla de fibra de vidrio y una pintura impermeabilizante, asegurando una transición hermética entre la azotea y el conducto de bajada. Esta solución, aunque pueda parecer un detalle, garantiza una vida útil excepcionalmente larga y evita problemas de humedad en el futuro.

Detalles constructivos que marcan la diferencia

En la construcción, los pequeños detalles son los que distinguen un buen trabajo de uno excelente, especialmente cuando hablamos de durabilidad y ausencia de problemas.

El encuentro con la medianera existente: adiós a las filtraciones

Cuando se construye una nueva pared adyacente a una medianera ya existente, es prácticamente inevitable que se generen pequeñas fisuras de contracción a medida que el nuevo muro se seca y asienta. Para prevenir que estas grietas se conviertan en puntos de entrada para el agua, la solución pasa por instalar plegados de chapa metálica en forma de L. Estos elementos cubren y protegen la unión, asegurando que el agua de lluvia no penetre y evitando futuras filtraciones.

white and brown concrete building

Protección de tuberías expuestas: un asunto crucial

Algunas tuberías, como las de ventilación o sanitarias, pueden perforar el forjado y quedar expuestas temporalmente. Es importante elevar ligeramente estas salidas para alejar el agua y reforzar su sellado con bandas elásticas o fibra de vidrio y pintura. Un punto crítico es la protección de las tuberías de polipropileno sanitario (aquellas con juntas tóricas de goma), ya que, a diferencia del PVC, son muy vulnerables a los rayos ultravioleta. Si no se protegen (pintándolas o cubriéndolas con un tapón o sombrerete), el material se degradará rápidamente, volviéndose quebradizo y polvoriento. Asegurar su protección es vital para la integridad del sistema.

Lo más importante: la resistencia estructural

Por encima de todas las previsiones y detalles técnicos, hay una cuestión fundamental que no puede pasarse por alto: la capacidad de la estructura existente para soportar el peso adicional de una futura planta alta. Antes de cualquier proyecto de ampliación, es absolutamente indispensable contar con el asesoramiento de un arquitecto o ingeniero que realice un estudio estructural. Si la estructura actual no fuera suficiente, existen alternativas de construcción ligera que pueden hacer viable la ampliación sin comprometer la seguridad de tu hogar.


Planificar con antelación, prever las necesidades futuras y prestar atención a los detalles constructivos son las claves para que tu proyecto de ampliación en dos fases sea un éxito rotundo, sin costes ocultos ni sorpresas desagradables. ¡Construye inteligentemente!

Etiquetas