Césped

5 errores comunes al abonar el césped: guía para un jardín perfecto

Jardín 21 de mar. de 2024

Tener un césped verde y frondoso es el sueño de cualquier jardinero. Sin embargo, para lograrlo, es fundamental evitar algunos errores comunes que pueden dañar el césped y frustrar nuestros esfuerzos. En este artículo, te guiaremos a través de los 5 errores más frecuentes al abonar el césped y te daremos consejos prácticos para mantenerlo saludable y hermoso.

Utilizar abonos desequilibrados

El césped necesita una proporción específica de nutrientes para crecer sano: 2 partes de nitrógeno (N), 1 parte de fósforo (P) y 2 partes de potasio (K). Opta por abonos con esta proporción ideal (como el 9-4-9) y evita los abonos agrícolas o universales, que no se ajustan a las necesidades del césped. Un exceso de nitrógeno puede provocar quemaduras, aumento de la frecuencia de corte y pérdida de nutrientes.

Usar abonos sin materia orgánica ni oligoelementos

Los abonos puramente químicos no son suficientes. La materia orgánica mejora la retención de agua, la descomposición de los restos de siega y aporta nitrógeno de liberación lenta. Además, el césped necesita oligoelementos como el magnesio (para la clorofila) y el azufre (fungicida natural). Busca abonos con un al menos 15% de azufre y un 2% de magnesio.

Distribución no uniforme del abono

Es crucial distribuir el abono de manera uniforme para evitar zonas con exceso o falta de nutrientes. Utiliza un dosificador o, si no tienes uno, divide el jardín en secciones y abona de forma ordenada, usando una referencia como árboles, aspersores o farolas.

Abonar en cualquier época

El césped necesita fertilización en dos momentos clave: principio de primavera y otoño. Crea un calendario de abonado que incluya al menos tres fertilizaciones al año (marzo, junio y septiembre en España). No esperes a que el césped se vea "feo" para abonarlo.

Riego insuficiente después del abonado

Es fundamental regar el césped después de abonarlo, especialmente si no hay lluvias previstas. El riego ayuda a diluir el abono, integrarlo al suelo y evitar quemaduras. Riega con frecuencia hasta que el abono esté completamente absorbido, pero evita el exceso de agua que puede lavar los nutrientes.


Siguiendo estos consejos y evitando estos errores comunes, podrás mantener tu césped saludable, verde y frondoso durante todo el año. Recuerda que un césped bien cuidado no solo es un elemento estético agradable, sino que también mejora la calidad del aire y proporciona un espacio acogedor para disfrutar al aire libre.

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